domingo, 13 de abril de 2014

EL MERCAO ESTÁ FATAL

"EL MERCADO ESTÁ FATAL", ¿cuántas veces habéis oído esa frase de una treintañera que cabalga inexorablemente a los cuarenta??. Más pronunciada que ILLO en Cádiz, más que OSEA en Baqueira Beret, más que Fucking motherfucker en una serie americana… y por qué??? por esto, vámonos de compras!!!.

Tu entras al DÍA, para empezar no estamos hablando de un mercado como el de San Miguel o La Boquería, no, estamos hablando de entrar al DÍA, porque seamos sinceros, al final acabamos yendo al que nos pilla más cerca de casa. Entras y te encuentras con los cientos de pasillos llenos de colores y productos que a simple vista parecen atractivos, colocados en estantes como una noche se colocan en la barra… y comienzas a pasearte contoneando tu carrito por las diferentes calles y comienza el espectáculo: 



INCOMPLETOS. Hay tíos que son como los PAQUETES DE DOS POR UNO… uno es majo, cariñoso, simpático y buena gente, pero le falta ese puntín, que tiene curiosamente su primo, que es mongolo, pero está bueno, te echa unos polvos tremendos y tiene ese culo a juego con la sonrisa por los que matarías. Así que te tienes que llevar los dos a casa porque por el mismo precio… 

BUENORROS QUE NO CONVIENEN: Están los BOLLITOS, no querías pero echas un vistazo, esos que están rebuenos, con chocolate por fuera, pero sabes que no te convienen nada, todas los quieren meter en su carro y ellos acaban metiéndose en todos los carros, engordan, te dan placer por un instante, pero luego te dejan tirada con tus tres kilos de más de celulitis e infelicidad…

FALSOS: Los LICOR DE IMITACIÓN, que te dejan una resaca de mierda, como el Vat 69 o el Lirios, van de ginebra o Whisky, de modernos o de pijos, pero luego rascas un poco y son pura fachada, postureo y no 69 precisamente… baratillos, de los que derriten el hielo del cubata y la ilusión creada en una noche en tan sólo en un minuto.

ÚTILES NECESARIOS: Los tipos PAPEL DEL WÁTER, no son glamourosos, seguramente lleven un polar del Quechua o unas Chirucas porque hace frío o llueve, porque son prácticos. De los que te regalarían por Navidad una aspiradora que es lo que necesitas y nunca un anillo, majos, correctos, pero nunca te sorprenderán. Harán su función, te limpiarán el culo, pero no esperes nada más ahí abajo.

AMIGOS. Que son como la CERVEZA, esos con los que te entiendes, te ríes, que entran en cualquier momento, que pegan para cualquier situación, con pistachos, con una fabada, por la noche, por el día, incluso por la mañana… que te quitan la sed, pero sabes que no son champán, no son lo que quieres, les quieres, pero son colegas, tus amigos y te falta el burbujeó del champán.

PIJOS LISTOS: Los hombres CHAMPÁN, sí, esos que quieres, los que lo tienen todo a primera vista, sofisticados, listos, con burbuja y química, guapos, estilizados, sorprendentes, pero demasiado caros, salen muy caros y sobre todo, seamos realistas, los buenos champán no están en el DÍA… tendrías que irte a Romero y Carvajal y hay que ser consciente de lo que se tiene en el bolsillo. Es como irte a ligar a Sotogrande, hay mucho champán, pero tú no vas a pase de la puerta.  


TABLA DE SALVACIÓN: Los BANDEJA DE PAVO o PAN INTEGRAL, los que compras por temporadas, cuando te agobias y te pones a dieta, esos que te sirven de puente entre temporada y temporada vital. Que querrías que te durasen siempre porque son majos, listos, buena gente, pero en realidad y seamos sinceros, el pavo es soso, es sano, fantástico para tu dieta, tu cuerpo, tu mente, pero sólo lo puedes comer un tiempo, luego te aburres y sigues queriendo chuletón con papa frita. Y hablando de papas…

MAJETES SALAOS: Los PATATAS FRITAS… esos salaos, majos, que se acoplan a cualquier plan, normalmente bajitos o con barriguita incipiente, graciosos, muy muy graciosos, que lo tienen todo para gustarte, pero que al final no te alimentan, te gustan mucho, pero sabes que no puedes alimentarte de ellos exclusivamente. Por eso suelen mutar en Hombre-cerveza y se terminan haciendo tus colegas. Birra y papa frita siempre han sido la mezcla perfecta pa echar la tarde. Y sí, hablo de un trío.

MANITAS. Los imprescindibles en tu vida, los hombres AGUA Y PAN. Esos que te arreglan el ordenador, a los que les preguntas la dudas sobre las tuberías, los que tienen furgoneta para llevarte al IKEA cuando no puedes, los que te recogen en el AVE un sábado a las 5 de la madrugada después de tu viaje al Caribe, los Pan Bendito, los agua bendita, los que no te ponen ni un poco, sólo la calefacción, pero te adoran, te idolatran, te alimentan y te acompañan en tus comidas diarias, son necesarios. Un trocito de pan te viene guay para mojar la salsa de las albóndigas, te ayudan en la vida, pero lo bueno son las albóndigas.

LOS EX: Los CEBOLLA son los ex, los súper ex, esos que te comes, y te sientan mal, pero vuelves a comprar y los vuelves a comer y los vomitas…, se repiten todo el rato, su sabor persiste, sabes que no te conviene, pero en algún momento los probarías de nuevo.

LOS SEXUALES, LOS GUARROS: Los PIMIENTOS DE PIQUILLO, están muy buenos, son picantes, pasas una noche estupenda, pero sabes que no hay más, no puedes volverlos a probar en mucho tiempo, te destrozan el estómago en unos segundos y el ardor te dura meses. Eso sí, esos segundos son maravillosos.


LOS GUAPOS SOSOS: Hay tíos QUESO FRESCO, sí están buenos, son sanos y con un pelín de miel cojonudos, buenos como un queso…, pero sosos, muy muy sosos. Y todos sabemos que la comida sosa alimenta, pero no da ninguna alegría, la sal es la vida, si no preguntadle a un hipertenso.

FACILONES: Los PASTA, esos que ni fú ni fá, llevas un montón sin pasarte por el mercado, necesitas llenar el estómago con algo fácil, algo que está de oferta, unos macarrones, no quieres cocina sofisticada sólo que te quite el hambre hasta que encuentres tu jamón ibérico. 

CHORBOAGENDA: Los CONGELADOS… los que se quedaron en otro siglo, los antiguos amores, a los que acudes sólo cuando no hay nada fresco en la nevera… el de la facultad que andaba pillado por tí, el colega de la fiesta que conociste y te dejó su número. Los tienes por si acaso, pero pueden pasar años sin sacar los Pescanova  a pasear. Te salvan la autoestima y una noche, pero todos sabemos que comer Pescanova es de looser

LOS CON NOVIA DE HACE AÑOS. Esos que están EN OTRO CARRO METIDOS, y no quedan más en otra estantería. No te pertenecen porque otra lo compró primero, pero ellos te llaman, se ponen de oferta una noche y otra… y quieren experimentar otras formas de ser cocinados, se han cansado del rebozado y quieren pil pil. Son de calidad y están tan baratos, tan baratos una noche, que acabas probándolos y eso es una cagada. Están ricos, pero no deberías seguir robando de otros carros o te meterás en un lio, y ya se sabe que no hay nada más peligroso que una mujer en un mercado cuando le roban el turno de la carnicería.

LOS VIEJOS: Los VINOS, los maduritos los que ganan con los años, esos que te gusta saborear a copitas, que empiezan a estar colgones, pero tienen más cerebro que toda la sección de congelados junta. Esos con los que tonteas de vez en cuando para hacerte la interesante, con los que juegas a la madura porque te encantan las historias que han vivido, porque están vividos, más que un un Vega Sicilia, y pueden ser delicatessen o… estar picados. Y muchas veces por fuera dan el pego, pero los abres y desgraciadamente ha pasado demasiado tiempo.

y mientras… sigues buscando tu jamón ibérico…

FEOS RICOS: Y de repente ves, los BESUGOS, pero por muy sano que sea comer pescado tú no pasas por ahí. Tu madre siempre te dice que te comas uno de esos para el fósforo o lo que viene siendo la cuenta corriente, es el que compraría ella, porque lleva 25 años comiendo salmonetes, pero son feos, gordos y huelen mal, sí caros, pero sabes que existiendo el jamón ibérico nunca te quedarás con un besugo.





EXÓTICOS: Un día entras en el súper y ves SUSHI, te parece exótico liarte con un chino, pero todos sabemos que sushi no se come todos los días. Si vas a comer a casa de tus padres puedes llevar muchas cosas, pero si llevas sushi tu padre flipa. Mola para contarlo y decir que te encanta, pero no es un alimento imprescindible, además ya se sabe, les sobra wasabi, pero andan cortos de… eso.

JOVENZUELOS: un día que no quieres cocinar te compras una PRECOCINADO, una LATA LITORAL, está bien, es rápido, incluso está buena y no te cuesta mucho. Una de esas latas, que viaja por medio mundo, no se estropea, es dura, de culo prieto. Se recorre Europa, Asia, un mochilero despreocupado y hippie, majo, jovenzuelo, de esos que te adora y te admira, para el que eres su musa, su gurú, presume de mujerona ante sus amigos, pero sabes que eso no durará mucho. Te puede nombrar las mejores sesiones de DJ de todo Madrid, pero no sabe quién fue Openheimer, se ha criado con Miley Cyrus y no sabe quien es Tom Waits. Volará a otros lugares con otras chicas con el culo más duro que tú y dejarás que vuele después de haberle enseñado unas cuantas cosas en la vida y en la cama y siempre te recordará como su maestra. Ese que cuando le dejas suelta un lágrima sentida, verdadera, pero que al segundo se le ha secado con el flequillo molón que le llega a la frente.

EJECUTIVOS: El CEPILLO DE DIENTES, son la sección de limpieza e higiene. Tipos asépticos, no se pringan. Les gusta su trabajo y ellos mismos, más que tú. El que vive de hotel en hotel, superejecutivo, interesante, pero está demasiado ocupado para dejar su cepillo en una casa, al final tiene mil cepillos, uno en cada hotel.

DIVORCIADOS: Los YOGURES. Te gustaría comerte sólo uno, pero van en pack de cuatro, son indivisibles y tienes que acabar comiéndote a él y a sus tres hijos. 

ATORMENTADOS: Los intensos, los artistas, esos que son la NUEVA BEBIDA CON PACKAGING MODERNO. Se saben atractivos en la estantería, con envoltorio brillante, como su cerebro, un ego grande, sabor intenso y gusto rarito al final. De los que quedan bien colocados en la nevera, pero nunca deberías llevártelos a casa. Son complicados, no tienen abre fácil, piensas que sí, pero cuando los vas a beber por fin, te acabas derramando todo encima. 

PROHIBIDOS. Los que no están ni en el mercado, se salen de él porque están y deberían estar prohibidos, son como la ABSENTA… y aquí entran los tóxicos, desequilibrados, los casados con 4 hijos de matrimonios distintos, los infieles por naturaleza, drogadictos, expresidiarios o los curas.

Pero mientras sigues con tu carro… por fin, lo ves, es él!! tu JAMÓN IBÉRICO!!!. Está a buen precio, con su buen color, su grasita medida por encima, sabroso, inteligente, listo, va con todo, universal, ni demasiado posh como un champán, peor no tan tirado como el patata frita, te alimenta, lo sabes, en un bocadillo cuando vienen mal dadas o en un plato con regañás y foie al lado. Tu jamón!!! te acercas, queda uno, vas a por él y de repente… te encuentras que otra tipa ya ha echado mano de él, está en su carro, has llegado tarde, ella se ha hecho con tu jamón. Otro con novia, una novia que lleva comiendo ibérico cinco años y probablemente ella también sea Pata Negra.

Y como detrás de un consuelo absurdo siempre hay un estudio científico que lo sustenta con cifras, un día te acuerdas de que 90 de cada 100 médicos recomiendan una dieta variada, mediterránea, ecléctica y mientras reponen ese jamón ibérico en la estantería, sigues comprando y comiendo patatas, y bebiendo vino y limpiándote el culo con papel y cepillándote los dientes y comiendo congelados y algún día sushi y piensas que a lo mejor… comer variado es más divertido que quedarte con jamón para siempre, porque sabes que cuando se está acostumbrado al ibérico, acabas cansándote y siempre hay un día de resaca que lo que te pide el cuerpo son unas papas fritas. Eso sí, nunca te comerás un besugo. 

domingo, 30 de marzo de 2014

DOS PADRES NUESTROS


Padres Nuestros que estáis en nuestros sueños

santificados sean vuestros cocidos

vengan a nosotros vuestros tuppers

hágase vuestra voluntad 

porque cuando seas padre comerás huevos

dadnos hoy nuestro pan y chorizo y jamón del bueno, cada día

perdonad nuestras borracheras

porque también nosotros perdonamos las vuestras,

no nos dejéis caer en los porros

y libradnos del mal… hachís…

Amén.


Y con este santo aproaching, comienzo mi homenaje a esos seres que te quitan los mocos y te dan la vida, los padres, los pÁpas, los viejos…, lo macarra  que seas al llamarles, no importa, porque ellos lo aguantan todo. Y esa es su mayor virtud, da igual que seas un desarrapado, vago, cuerpoescombro, vistas como un homeless, te pilles ciegos cada día y estés sin un pavo 30 de cada 31 días de mes…, para ellos eres su cachorro, al que tienen que cuidar, sobreproteger e incluso seguir alimentando, aunque tengas edad para ir al "Cleofás". (Eso sí, que lo hagan, no significa que sea bonito, apréndete el cuento, eso es abusar como lo haría Massiel en una boda con barra libre).



- Esas madres que se quitan su bocado para dártelo, y lo digo literal, porque pueden haber sobrado croquetas, espaguetis o asado, pero ellas prefieren comerse una lata de sardinas, que haría vomitar a una cabra (sí, a veces también sobreactúan su papel), para que tú te lleves el resto en tuppers. Porque su máxima preocupación es que estés gordo, porque piensan que cualquier día puede llegar la glaciación o una nueva bomba atómica o nos veremos atrapados por la sombra de Mordor y tú, serás el único que podrá sobrevivir durante varios meses con la grasa que has acumulado a base de mojar pan en la salsa de las albóndigas. Es más, podrás enterrar a focas y más focas antes de que tú mueras por inanición.

- Son esas personas que te preguntan siempre, da igual que tengas 16 años o 42… ¿bueno y qué tal de chicos?? e incluso te siguen arropando. Porque volver a la casa de tus padres es volver a Cuéntame, es como si allí nunca hubiesen pasado los años, es una cápsula del tiempo, el museo de los recuerdos más vergonzosos, un recopilatorio más bochornoso que el BOOM 7. Fotos con acné y aparato de dientes, la de la comunión, abierta de patas con 3 años mientras te limpian el pañal… o tu colcha de cuadros, que demos gracias a la obsesiva limpieza de las madres, porque todos sabemos que esa manta tiene más vida que un paritorio (sí, va por ellos). 

- Esas personas que tienen 3 objetivos en su vida: uno, que seas funcionario, dos, que tengas una hipoteca y tres, que lleves la camisa por dentro. 

- Y… cuatro, tener la tarifa de teléfono más barata del mercado para fundirte a llamadas diarias para preguntarte cuestiones vitales sin las que el mundo no podría seguir su curso: ¿qué has comido?, ¿qué has cenado?, ¿has merendado?, ¿te has tomado los sobres que te di para la garganta?, ¿qué tiempo hace?, abrígate… Todo el mundo sabe que son preguntas de madre, las de tu padre son: "Bueno todo bien ¿no? ya me ha contado tu madre, cuidate", todo en 7 segundos exactamente. 

- Los que tienen miopía perenne y selectiva, sólo para tí. Porque tu barriga es salud, tu calvicie, personalidad, tu nariz, marca de la familia y tu alfombra en el pecho, síntoma de lo macho que eres… Eso sí, el cachas de tu amigo Juan, es un tipo inflao, medio rarito y descompensao porque tanto músculo no es normal, eso no gusta a las chicas.


- Pero a pesar del orgullo, son los únicos que te dicen las verdades importantes. No esperes que la mejor de tus colegas te cuente que ha visto a tu novio besando a otra, o que tener 43 años y gastarte tu sueldo en una pantalla gigante y pegarte todo el día jugando a videojuegos no es sano, es más, te enterrará para siempre en la ignominia, soledad y desidia vital.

- Si no te entierran ellos antes en calzoncillos y calcetines, que te regalan sistemáticamente todas las Navidades y cumpleaños. Y aún así no entiendes la paradoja de por qué sigues sin tener unos calzoncillos decentes o unos calcetines sin agujero.

- Tienen la manía personal de hacer un diminutivo de tu nombre delante de la gente… da igual como te llames, incluso si te llamas Job, que manda huevos acortar algo más corto que un estornudo, ellas te llaman Jobito.

- Son aquellos que dan vergüenza ajena cuando bailan un rock de Miguel Ríos al son de una orquesta de pueblo, mientras tú te sonrojas, pero ellos no conocen la vergüenza cuando tienen que limpiarte la pota que has echado al llegar borracho a casa.

- Por cierto, son los únicos que se creen cuando llegas así, que lo que te pasa es que te ha sentado mal la hamburguesa de la cena. Y tú eres el único que se cree que ellos se lo creen y todos tan felices en esa mentira circular paterno-materno-filial. 

- Son igual que la casa de Gran Hermano… todo lo magnifican. Si eres reponedor del DÍA, tu madre dirá que coordinas la sección de alimentación, si eres soldado, para ella capitán y si eres notario… si eres notario, no añadirán nada más porque ese es el sueño de cualquier madre y me remonto al punto número 3 y añado otro objetivo vital.

- Obran milagros… porque cuando te haces padre adquieres un don, como la multiplicación de los panes y los peces. Con 100 pavos consigues que coma una familia decentemente un mes y tú con esos 100 pavos no eres capaz de fumar un mes entero y la última semana estás racaneando pitis en la oficina. Logran cambiar tu mundo de color, tu madre es capaz de volver una camisa marrón a un blanco nuclear, o volver igual de blancos los armarios de la cocina, que tú siempre habías pensado que eran amarillos. Consiguen lo más difícil del mundo mundial, quitar la puñetera grasa de los tupper, tú puedes frotar y frotar y siempre se queda la película de grasa pringosa, tu madre hace lo mismo y consigue dejarlo como la patena. 


- Y hablando de patenas, te hablan raro y con ellos aprendes el castellano antiguo. Limpio como la patena, sarasa, filibustero, melopea o palomo… pequeñas joyas léxicas que están cayendo en el olvido.

- Les rechiflan las fotos: en una comunión, de compras, comiendo un cocido o en el baño, sólo quieren tu retrato como salvapantallas de su móvil o para meterlo en la cartera al lao de la estampita de San Antonio de Padua o La Macarena pa enseñarlo en la calle como quien reparte fliers.  

- Te dan besos continuos, sonoros, Almodovarianos que pueden acabar en una sordera transitoria y te marcan con su carmín en la cara. Parece algo inofensivo, inocente, casual, pero no, te están marcando como a las vacas, están meando el territorio. Porque tú eres su ternero, por eso te ceban como a uno.

- Están para todo y en cualquier momento, lágrimas, risas, dolores, celebraciones, penas… menos cuando hay fútbol, que eso es sagrado.

- Y siempre, siempre tienen razón, ¿y por qué?? porque cuando seas padre comerás huevos. Cualquier cosa es discutible en la vida menos esa frase, una verdad absoluta, rotunda, irrefutable… CUANDO SEAS PADRE COMERÁS HUEVOS. Y lo peor es que estás deseando ser padre para decirla...

domingo, 9 de marzo de 2014

SER DE PUEBLO, UNA FORMA DE SER

Ese señor con mala baba, viejuno, impertinente, de una inteligencia brillante a la altura de su verborrea venenosa y un libro, el libro, su libro, Paco Umbral, dijo una vez que ser universitario es una forma de ser. Bien, pues yo sin libro y algo más joven, el resto me lo quedo, digo que SER DE PUEBLO, señores, ES UNA FORMA DE SER y si tu pueblo es cabecera de comarca, eso ya son palabras mayores.



Son muchos los que desearían tener un pueblo, tanto, que se inventan uno cuando tienen dinero suficiente. Se compran un antiguo caserón en un municipio apartado. Abrazan la vida campestre como su nueva religión, se erigen los popes del ruralismo. Pero sabed, que a la naturaleza no se le engaña. Van con sus mocasines castellanos por los caminos de Villarrubia de la Calzada respirando muy fuerte para llenar sus pulmones de aire puro y lo que consiguen en llenarse del tufo de mierda de vaca, hablan a los paisanos muy despacio como si hablasen en otro idioma y miran a una vieja haciendo ganchillo como si estuvieran viendo un documental del National Geographic, sí señores, eso es querer ser de pueblo y no poder. Pobres huérfanos de pueblo, porque saben que ser de pueblo es mejor que ser marqués, pero este título no se hereda, se es. ¿Y por qué?? ahí van las razones:


- Da igual que seas el mayor perro explotador, con una nómina con más ceros que la de Ronaldo, o el mismísimo rey de España, pero si eres de pueblo, eres campechano. Él inventó el término. Es la teoría del campechanismo real de pueblo.


- Te da superpoderes, tú siempre eres el/la que más aguanta bebiendo y es que te has criado en un sitio que para el dolor de regla te daban un chupito de anís, para cuando hace frío un chorrito de coñac, si estás malo del estómago, chupito de brandy. Si estabas desganado, vasito de jerez que abre el apetito y por supuesto para hacer la digestión, chupito de orujo casero hecho con alcohol de 90 grados pa las heridas.


- La gente de pueblo podemos permitirnos decir tacos, porque imprimen normalidad, puedes ser un snob estirado, pero si sueltas un “coño” de vez en cuando quedará grácil y cercano…


- En una entrevista de trabajo siempre ayuda… porque eso significa ser buenagente, sencillo, primario, pero noble, te da ese poso de haberlo pasado un poco mal, aunque tu padre sea el terrateniente de media provincia, te hace parecer sano, aunque no hayas pisado un huerto en tu vida, conocedor de las simplezas de la vida, de la auténticas claves, el amo de la supervivencia, de la importancia de la comida que nace de la tierra.


- Eres políglota, más que un miembro de las Naciones Unidas. Conoces otros idiomas, el de tu pueblo y los de la comarca. Cascoporro, rediós, co, arguellao, el copón de la baraja, zenagoria… tu vocabulario es más rico que Florentino.



- Eres un héroe, dejas atrás al último superviviente, has vivido unas fiestas de pueblo, y eso lo deberían convalidar con la mili, con un curso avanzado de autodefensa, con la experiencia de una guerra como la de Vietnam. Eres un tipo que se puede enfrentar a cualquier situación.

- Conoces el sabor auténtico de las cosas, cuando los de ciudad compran tomates insípidos, manzanas que saben a cartón o pepinos que no son pepinos. Tú vas a tu pueblo y te traes tomates más rojos que Kim Jong-Il, que no sólo saben… huelen!!


- Sabes cosas que nadie sabe, eres un explorador, el puñetero Félix Rodríguez de la Fuente. Mientras tus amigos urbanitas no han visto una alcachofa en su vida si no es en una bandeja del Carrefour, tú sabes distinguir un cedro de un olmo, bueno, en realidad no tienes ni idea, pero tú eres el sabio, nadie lo va a refutar, (eso sí, no te tires el pisto con las setas, las hay venenosas).


- Eres un tipo/a seguro/a en la vida porque has vivido en un micromundo en el que ser el primero en fumar un piti, te convertía en pionero. Hacer un calvo o subir a un árbol te convertía en el rey del mambo. Y cuando te hunden en la miseria en Madrid los 5 millones de tipos/as más guapos y listos que tú, vuelves a tu pueblo y sigues siendo leyenda, con canas, pero leyenda que nunca muere. Ahí está Jose, ¿te acuerdas ese verano que se lió con tres tías la misma noche y ganó el concurso de chupitos después de subirse al escenario y meter un morreo al de Barricada?.


- Eres el más simpático/a del mundo porque estás acostumbrado a saludar a to quisque. Si hay una norma inviolable en los pueblos es que te cruces con quien te cruces, lo conozcas o no, todo el mundo saluda con un quépasacómovaesobuenastardesalaquevayabien!!.


- Ser de pueblo es saber códigos distintos, si vas a un bar se paga la ronda, no hay medias tintas ni cuentas partidas, el pueblo va por rondas, igual que un verano te puedes tirar a María y el siguiente verano le toca a otro y no hay rencores ni malos rollos, las rondas son igual, esta te toca a tí y la siguiente a tí, y nadie se baja del burro y se pira a casa antes de pagar la suya.


- Es ser cariñoso, implica encontrarte a un paisano en un viaje a Estambul y abrazarle como si fuese el único humano que queda en la faz de la tierra, es el sentimiento del español en el extranjero, pero elevado a la máxima potencia.


- Es el poder de adaptación, te apañas con poco, porque había 3 chicos y dos eran feos, una tienda y dos bares. Sabes que no hacen faltan velas, música de fondo, cama de biscolástica y nieve cayendo fuera para echar un buen kiki. Tú lo has hecho en un pajar, debajo de los chopos, en el río, encima de un tractor y debajo también (del tractor, digo).


- Conoces la ley de la calle, porque te has pegado toda la niñez en ella. Bajabas a las 11 de la mañana, tu madre te tiraba el bocata de la comida y la merienda desde el balcón, como un helicóptero de ayuda humanitaria en Burkina Faso y volvías a las 12 de la noche, con más barro que un boina verde y más heridas que un boxeador, pero vivo/a.


- Estás preparado para la selva. Has matado a animales con tirachinas, puesto petardos a los gatos, quitado las alas a los murciélagos y eso te da galones en la escuela de la vida.



- Algún verano has recogido oliva o fresas o manzanas, currado en una fábrica de tablas o has manejado un toro… y eso te da dignidad y respeto en el futuro, has trabajado con las manos.

- Ser de pueblo es haber sido alguien, da igual, o capitán del equipo de fútbol o el camarero del bar de moda, o la chica la Charo, o el del grupo musical o el de la peña de las fiestas, pero hay menos gente, destacar es fácil. Eres alguien, cabeza de ratón o cola de león. El pueblo es cabeza de ratón always.


- Tienes mote propio, perteneces a una tribu, "los chumis", "los panaderos", "el rata" o "el pelos"… y si eres calvo hoy día, eso mola, porque una vez tuviste un pelucón del 15 y el mote te recuerda ese pasado glorioso.


- Sabes aprovechar el tiempo: haces los cien recados que no puedes hacer en la ciudad de golpe, vas a Hacienda, te haces análisis, resuelves lo del Ayuntamiento, pasas la revisión al coche, te coses los bajos de los pantalones y te vienes con tupper y melocotones recién caídos del árbol. Haces en un finde lo que un madrileño hace en dos meses después de chuparse 20 horas de colas.


- Tienes un lugar de retiro gratis. Te vas a la casalpueblo mientras otros pagan el hotel rural de moda.


- Eres la reina de los disfraces de carnaval porque te llevan visitendo con traje regional desde que tenías 2 años.


- Eres un tipo/a independiente porque has visto muchos rebaños, has visto cómo se comportan las ovejas muy de cerca...


- Eres el/la que mejor conduce porque aprendiste con un tractor a los 13 (sí, el mismo donde perdiste la virginidad). Hoy serías capaz de dar marcha atrás con una sola mano en el volante de un camión cisterna.


Ejercicio de imaginación: (Imaginad la escena de un sargento con un ejército de boinas… (podrían ser verdes, pero aquí son negras y van a rosca), gritando a sus soldados: ¡no os achantéis ellos quieren ser como vosotros!!. ¡Habrá muchos que intentarán acabar con vuestro orgullo de pueblo, os llamaran paletos, pueblerinos, provincianos, catetos, harán chistes del Lepe o Marianico el corto (seamos sinceros, el mote no ayuda), recordarán la cabra cayendo del campanario, pero no os arruguéis!!, ¡¡sacad pecho porque sólo quieren hundir vuestro orgullo!!. ¡Ellos quieren serlo, pero no tienen pueblo!!, ¡sois poseedores de un carnet, exclusivo, por el que pagarían millones!!,¡ el pasaporte del éxito!!,¡ un seguro de vida!… ¡por una vez el carnet es vuestro y ellos no entrarán al garito!!! porque, por una vez, son ELLOS los que llevan zapatillas!! ¡¡y son New Balance!!!!). 

(La escena termina con los soldados corriendo a ritmo militar con sus boinas mientras desaparecen por el horizonte y cantan al unísono con sus graves voces: ¡el sargento es un cabróóóóón, soy de puebloooo y tú nooooooo!!!!). SE FUNDE A NEGRO.

domingo, 23 de febrero de 2014

EL TIPO FREPECTO

¿Cómo es el tío perfecto? estaba describiéndolo cuando leí el post de Rodrigo Taramona en http://blogs.glamour.es/nacho-lopez-rodrigo-taramona/  sobre lo que buscan los tíos en nosotras… esto podría ser la cara B @taramonication.


Así como la tía perfecta sí que existe y Ronaldo ya se la ha pillado, el tío creo que está más complicado, o quizá sea un problema de visión. ¿Qué tiene que tener un menda para que nos vuelva locas??. Supongo que éste es el Santo Grial para muchos. Algo más secreto que la fórmula de la Coca Cola, más esperado que el último capítulo de Breaking Bad, más soñado que un billete de lotería ganador o unos Loboutin por 100 pavos. Más buscado que el porno en internet, más deseado que Beyoncé en pelotas subida en una bola pendular como Miley Cyrus, pero con curvas de verdad. Más ansiado que el polvo de un presidiario y más triste que un torero al otro lado del telón de acero… (esto no venía a cuento pero me ha venido la frase de Sabina del tirón). Imprescindible para sobrevivir como un antiojeras. Más solicitado que un bolo de Mario Vaquerizo. Más y más y más… que Falete!!. Bien pues ahí van los puntos imprescindibles para encandilarnos.


1- Tiene que ser guapo, pero no guapísimo, es decir atractivo. ¿Y qué coño es atractivo diréis?, para algunas en realidad significa un feo con rollo. Podría ser un tipo al que siempre han pegado en el cole, pero que hoy vive en Malasaña se deja barba, una buena gafapasta y se dedica a una profesión liberal y de repente es atractivo. Un menda con una sola cosa bonita en la cara, nunca dos. Puede tener unos ojos bonitos, pero la nariz fea, o unos labios carnosos, pero marcas de acné, es decir NUNCA debe ser demasiado guapo para que no sea un peligro cuando salga sólo exponiéndose a las lobas urbanas y bareteras. Todo este lenguaje machistoide es parte del post, si no, pierde la gracia, (explicación para los sensibles que piensan lo mismo, pero han decidido ser políticamente correctos e infinitamente aburridos).
2- Con trabajo. No es negociable, aunque hoy día sea más difícil que conseguir una declaración con sentido de Ana Botella.
3- Lo suficientemente independientes, ni mucho ni poco, sino todo lo contrario. Porque mola que dependan en algunas cosillas de tí para sobrevivir en el día a día, saber dónde están sus calcetines, necesitar tus besos y abrazos mañaneros o tu culo caliente, pero independiente con la pasta. Eso de que te pidan 4 pavos para tabaco de liar todos los días, te retrotrae a la adolescencia más espartana y chusca y te baja la líbido. 
4- Con ambiciones, inquietudes y aficiones distintas a las tuyas. Sí por Dios, que tenga cosas que contar. Da igual que sean los cómics sobre zombies, el petit point, los puzles, la petanca o la comida peruana, cualquier cosa está guay. Puntúa más si saben tocar un instrumento y si es el ukelele, puntuación doble.

5- Que beba alcohol. Sí, lo de no fumar se puede perdonar, porque mientras sales a echar un piti él puede ir pidiendo otra ronda, pero lo de pillarte un pedo y que él vaya más sobrio que tu madre un lunes por la mañana?? eso NO ES BONITO, eso desune, creédme.
6- Intenso-macarra-normalizado: Que le interese lo suficiente la moda sin ser petardo, o la poesía sin ser plasta, alcanzar el zen, el equilibrio universal del intensismo. Y cuando se alcance esto, será lo suficientemente listo como para estar orgullosa de él delante de un grupo de literatos y lo suficientemente gañán como para llevarle a las fiestas de tu pueblo a beberse litros de birra, ver cómo vomita uno de tus colegas en la acera o disfrazarse de tía con un vestido de faralaes de los chinos.
7- Interesado por la moda y el cuidado personal, pero no más que tú. Nunca nos ha gustado que un tipo cuando nos vamos de viaje meta el secador antes que los calzoncillos. O se coma una manzana mientras te mira cómo te relames después de un brownie.
8- Sinceros. Esto tampoco es negociable. Pero no tanto como para decirnos si hemos engordado o que nuestra mejor amiga es una zorra inmunda y su suegra una nazi. Es decir, pedimos sinceridad con sensibilidad. Una mezcla equilibrada, un gin and tonic, un Faemino y Cansado, un mar y montaña, un Simon and Garfunkel. Un Milli Vanilly, pero que no suene tan falso.
9- Que nos sorprenda, y por sorprender no entendemos comprar el pack de canal plus para ver todos los partidos de fútbol… y luego añadír:  “y películas cari” (por cierto “caris”, “churris” etc… sobran en la vocabulario diario, mi nombre mola, como mucho acórtalo).  Regalar peluches gigantes tampoco es una buena sorpresa (un día superamos los 16 y nos salieron las tetas y nos vino la regla, sí, así que no ositos rosas con lazos por Dios). Un viaje de finde a la montaña, una habitación de hotel un martes cualquiera, la chorrada que llevas deseando tres meses y él se ha dado cuenta, un finde de sexo interminable sin salir de la cama, un mensaje en el espejo… quicir… que tampoco hay que ser David Coperfield y hacer magia cada día, cosas sencillas, pero pensadas. 
10- Que le guste bailarrrrrrrrrr!!! bailar mola, además de ser sano, es alegría, puede significar los preliminares del sexo, te ríes. Y no hace falta que lo haga bien, sólo que se divierta. Con la música que quiera. Lo retiro, vetados: Triunfitos, Chicos Disney, Pablo Alborán y los primeros cinco de los cuarenta.
11-Que se cuide. No hay que estar mazado ni comer pollo everyday, tampoco barrigón blandito, pero un pelín de curvita no pasa nada señores, en serio, eso lo podríamos pasar... Prefiero intuir una curva que sentir que estoy con el maniquí ruso de “Noche de Fiesta”.
12- Inteligencia, of course, viene de serie como los elevalunas eléctricos, pero también hay que cultivarla, leer, buscar, mirar, ver… tener inquietud en la vida.
13- Buen tío, este es el MUST, aunque parezca una obviedad, los hay muy perros y las hay muy zorras e incluso los hay muy buenos que se transforman en lo peor cuando el amor se acaba, así que mejor comencemos con buena puntuación que luego todo acaba mermando (y cuando digo todo, es TODO).
14- Generoso, y con esto me refiero en todos los ámbitos, en la cama y en el bar… sé que estamos en el siglo XXI, pero sí, mola que el primer día, cuando quedéis, no haya que echar cuentas para pagar estrictamente a medias, luego el día a día hace que todo se reparta de manera natural. Pero por Dios, no racaneos a la hora de pagar rondas con colegas, no racaneos con los regalos de cumpleaños y, sobre todo, no racaneos con la comida: la pechuga de pavo no es lo mismo que el fiambre de pavo, o el jamón ibérico no es el serrano, por eso cuesta 10 pavos más, claro.
15- Que se implique en el día a día, entre ser una maruja y Homer Simpson hay de nuevo un término medio.
16- Gracioso!!!. El humor (y no es un tópico) es tan necesario como el buen sexo o más!!. Y ambos juntos ya son como acudir a hacer la declaración de Hacienda y que te devuelvan, (dinero y una sonrisa) que no sé qué coño es más difícil.
17- Moderno, pero no un esclavo hipterista, está guay controlar el último disco de un grupo finlandés que hace rock psicodélico en un garaje de Estocolmo, el último corto o no salir de “La bicicleta”, pero hay más vida que las barbas y las New Balance. Es más, hay un mundo fuera de seres que habitan muy cerca de nosotrooooos... que no saben qué es un mainstraim, que piensan que hastag es el último fichaje delantero del Barcelona, que no tienen un perro de esos pachones y feos y que creen que una reducción de Pedro Jiménez es un tipo jibarizado.
18- Cariñoso, pero no empalagoso. Molan los besos, ¡¡¡¡muchísimo!! súperfan de los besos y los abrazos, pero no es necesario beber más saliva que agua a lo largo del día. 
19- Con colegas PROPIOS. Lo de su propio ambiente, pandilla… fun-da-men-tal!! espacio, espacio, tan necesario como bajar la tapa del wáter o tirar de la cadena. 
20- Protector e interesado por tus cosas, tu vida y dispuesto a ayudarte siempre… A tí y a tu gente, porque tus amigas le caen bien!!!
Después de todo esto, sé que es complicado aunar todos estos puntos, somos conscientes de que un tío así no existe fuera de un sueño húmedo. Pero no nos pongamos exquisitas y seamos realistas, todas hemos admitido  las combinaciones, incluso permutaciones de dos y tres elementos. Eso sí, para que sea un tipo que presentarías a tus padres, al menos tiene que reunir cinco puntos mínimo. Y puede parecer difícil, porque tú sólo piensas que tiene el punto 5 (que bebe alcohol)... Pero un día llega borracho a casa (punto 5) y todo el mundo sabe que a un montón de copas le sigue la exaltación del amor y se pone a darte besitos y abrazos (que sea cariñoso punto 18) y a decirte que se ha pasado con los chupitos (sinceridad punto 8 ), te cuenta el último chiste de la noche (que sea gracioso punto 16), le suena el móvil con la música de Paquito el Chocolatero y te saca a bailar (que baile punto 10) y se desploma en la cama sin echarte ni medio polvo, ehhh, pero a lo tonto, ha conseguido cinco requisitos y ha superado la frontera… así que al día siguiente te toca presentar a tu padres a tu hombre frepecto con su perfecta resaca.



domingo, 9 de febrero de 2014

¿DORMIR ES MÁS QUE FOLLAR??

Porque todo el mundo sabe detodalavidadeDios, que las mejores reflexiones salen con cañas y si no lo son, en ese momento te lo parece, y por un instante, crees que harás ese superviaje en medio de la exaltación de la amistad o que esa próxima empresa que vais a montar la comprará Microsoft y te forrarás de por vida, o que eres el tipo/a más ingenioso del mundo mundial. En general, el alcohol todo lo mejora, menos el aliento. En fin, pues en esas y con unos colegas… una amiga cuenta que se ha enrrollado con un tipo, pero no quiere nada más con él, así que echaron un kiki, pero no se quedó a dormir, a lo que uno de los contertulios (que no tertulianos señores, manía personal), dijo: “osea que dormir es más que follar” y todos, al unísono, como un coro de púberes imberbes del colegio de San Ildefonso, cuando tenemos pelos ya hasta en… dijeron: “Claroooo”.
Y aquí vienen las reflexiones posteriores… obviando por supuesto las razones que todo el mundo da por hecho… ¿desde cuándo compartir una cama o darse un abrazo implica más cosas que ponerse en pelota picada delante de otro, compartir fluidos, sobarse entero y casi siempre poner posturas no demasiado sexys en frente de un desconocido o más o menos conocido??.



Y el mismo contertulio, marciano y propablemente opusino-catolicoide-rancio y demodé, a los ojos del resto, adujo: “pues si yo le digo a mi mujer que me he ido de juerga contigo (refiriéndose a una amiga común sentada en la mesa) y como iba pedo me he quedado a dormir, probablemente no le haga gracia, pero valore mi sinceridad, pero si le digo que hemos follado, me echa de casa. ¿Cómo coño va a significar más dormir que follar??”.
A lo que de nuevo el coro de palmeros dijo: “Hombreeeee, eso no es lo mismooooo”.¿Qué no es lo mismo señores?. ¿En qué momento se ha dado la vuelta a la tortilla?, ¿Por qué ponerse en bolas con alguien es más normal que hacer la cucharita??. ¿Desde cuándo no hay vergüenza para bajarse al pilón, pero sí para dar un beso de buenos días??.
Quizá para muchos el comienzo de este post les parezca romántico-ñoño-blandito, pero igual follar-dormir-darse un beso y decirse adiós también está bien. Porque una noche soñando no es un contrato de noviazgo y un polvo a veces, es algo más que sexo y otras… sólo eso.  
Pero las cañas no se quedaron ahí como cualquier juernes que se precie… así que de nuevo planteé el tema por la noche con unas amigas (no hay nada como el periodismo de investigación regadito de birra). Dos chicas esta vez, que corroboraron que "Dormir es más que follar". He aquí el por qué femenino de la cuestión. 
Porque a su vez, que te oigan "roncar es más que tenerla pequeña". Así es, escuchen todos aquellos que gastan una talla discreta de paquete, lo mejor para los complejos, la medicina definitiva de los pseudoeunucos es una mujer roncadora, porque siempre será más vergonzoso escuchar cómo ronca una tía que gastar la XS de calzoncillos. 
Porque después de roncar, levantarse con cara de Marilyn Manson no está pagado y supera con creces una mala postura con el culo en pompa, porque llegar a un baño por la mañana en el que tienes "tres cosas" no se paga con dinero. "Los baños tres cosas" son muy propios de muchos tíos (de tíos, tíos, no hablo de metrosexuales). Son aquellos baños a los que entras y sólo hay una toalla pequeña, que igual sirve para secarse las manos, que la cara, que el cuerpo y el pelo. Esos baños donde sólo hay gel, con el que puedes de nuevo lavarte manos, pelo, cuerpo y si me apuras, los cacharros del desayuno. Y una tercera cosa, pasta de dientes, que por cierto tienes que frotar con los dedos sobre los dientes porque no tienes un puñetero cepillo y si quieres besar a ese menda por la mañana sin parecer un dragón, tienes que camuflar el aliento desayunándote un poco de pasta de dientes. 

Porque el momento desayuno con un café guarruno con leche entera (porque los tíos no han descubierto todavía la puñetera leche desnatada) es un momento incómodo de mierda. Entonces tienes que impostar una conversación normal de pareja con tu careto resacoso y los rayos del sol en toda la jeta y te sientes como un vampiro de Crepúsculo (que es mucho peor que un vampiro de toda la vida) al que se le está derritiendo el rostro. 
Porque después de lavarte el pelo con el único gel y secarte con la única toalla con la que él se seca sus genitales, te has tenido que volver a poner las bragas de ayer, y de nuevo estás incómoda. Y cuando decides acabar con esa situación y volverte a tu casa a ser un humano de nuevo, tienes que darle un pico de despedida como si fueses su novia en el quicio de la puerta y eso, sí que saca de quicio. Y entonces balbuceáis esas palabras de… "bueno, pues ya si eso hablamos ¿no?" y vuelves a darle otro beso rápido con tu boca que sabe a pasta de dientes y leche entera y te piras con tu cara de Marilyn Manson y las gafas de sol a pillar un metro ( que está subterráneo, pero nunca tanto como el infierno del que acabas de salir) y olvidar todo esto intentando recordar lo único bueno que te queda de esa noche… el polvo, a pesar de que él la tuviese pequeña. 
Y después de las encuestas científicas elaboradas, quédense con la conclusión que más les guste, dormir es más que follar, follar es más que dormir… en realidad lo ideal es quedarse dormido de tanto follar. 

domingo, 26 de enero de 2014

CORRIENTES Y CONTRACORRIENTES


En estos días rememorando la infancia me ha venido a la mente, Yoli la metálica, era una chica, de mi pueblo, que a los 16 años llevaba unas botas negras moteras con el tacón forrado de metal. Algo insólito en un pueblo que aunque cabecera de comarca, no conoce de marcas y somos muy cabezones. Yoli la metálica, en realidad, era una visionaria, marcaba tendencia, cuando nadie conocía qué coño era ser gótica, Yoli, lo era. 

Y de ahí me vino a la mente otro chico, Ramón, uno que escuchaba y cantaba por la Pantoja, sí, pelín amanerado podría ser, pero eso no se decía, tabú en tiempos de Hurdes y profundísmo paleto.
También estaba Jorge, el de las camisas apretadas, en una época en la que tu madre te compraba camisas dos tallas más grandes para que te valiesen los próximos cuatro años (puta manía de las madres), bien, pues Jorge marcaba pechito y culo piñonero.

Recuerdo a María que era la quinta hermana de ocho, llevaba chaquetas de su hermana de hacía diez años, reciclaba zapatos de su madre cuando era joven y moderna, e incluso mostraba orgullosa bufandas y chaquetas hechas a mano por su abuela.


Entre ellos estaba Mónica, que cuando a todas nos gustaban los hombres G, religión y obligación más fuerte que dejarse el flequillo como un toldo, a ella le gustaban los Cure y Placebo.

Recuerdo la espesura de la barba de Jaime, que en un tiempo en el que los imberbes eran ejército, porque "quien no se afeita es un guarro", palabra de Dios de cualquier madre, él llevaba una barba contracorriente, arriesgada y definitiva, que le hacía ganar amigos y perder ligues (ninguna queríamos acabar con la cara como un cromo después una maratón de morreos en un portal).


Los recuerdo a todos ellos porque iban contracorriente, Yoli la metálica hoy sería una gótica más entre los mil que existen en Madrid y acuden al Dark Hole con la raya del ojo pintada. Ramón hoy es un gay-folclórica de los muchos que llenan bares en Chueca. María, una moderna amiga del handmade y el vintage. Jorge con sus camisas apretadas, aspirante a tronista, macarra y carne del New Garamond y del tuneo. Mónica, una indie musical y Joaquín un hipster de los que abarrotan esquinas y barras de bar en los garitos de Malasaña. 

La incomprensión de aquellos años, aquella edad y aquel lugar, les convirtió en freakes, raros, horteras… y hoy, hoy, tienen nombre y apellidos, etiqueta. Eran gente poco corriente en el contexto, contracorriente, hoy, más normales que escuchar una comentario burdo sobre políticos en el autobús, más normales que la crisis o que un atasco en la M30.


Hoy todo es normal, que nos roben la cartera sentados en un banco de El Retiro, o que los bancos roben el dinero de nuestro retiro. Normal, como pagar casi 10 pavos por ir a ver una película, normal como los sueldos meteóricos de los futbolistas, normal como las protestas huecas o amortiguadas, que es peor. Normal, como un cadáver en el suelo por el que pasamos sin reparar. Normal, como un tipo vestido de fosforito hasta las cejas (puta moda del flúor). Sí, hoy está jodido ir contracorriente, pensando… lo único raro hoy, quizá, sea llevar sotana y meterse a cura, aunque desde que Tamara Falcó anunció meterse a monja… estoy segura de que en dos días pone de moda el crucifijo y los conventos están más petados que las tiendas de segunda mano.

domingo, 12 de enero de 2014

UNA PUTA HISTORIA...

Hoy estaba en un esquina de la plaza Luna esperando a un amigo y se me acercó, "guapa" me dijo, le contesté educada mientras trasteaba en el móvil las redes sociales… no lo había entendido, quiso entablar conversación y me di cuenta… pensaba que era una fulana. Sí, me han confundido con una puta, al principio te ofendes, te extrañas, ¿pero por qué no? ¿qué diferencia hay entre ellas y tú? ¿y yo??. 
Las dos con abrigo abrochado por el frío, labios rojos, que de toda la vida han sido de putón y hoy son de moderna, mechas rubias en el pelo e indiferencia en la mirada, conquistando una esquina con mi cuerpo, como un colono iza una bandera en su territorio. 


Contestando a un hola guapa, inofensivo a la par que lascivo. Mirando a los ojos… El momento idóneo, la actitud precisa, las palabras exactas y la esquina perfecta, una más entre una decena de ojeras que recorren Desengaño y con desengaño las calles, ojeras de resaca de sábado o de vida, una puta entre las putas esquinas de Madrid, que diría Sabina, con la falda muy corta y la lengua y las noches más largas. Cansada de nada y dispuesta a hacer todo. Por dinero, por desidia, porque sí, porque no hay salida entre salidos, ni manos vírgenes que no hayan tocado entrepiernas.




Entre y salga señor, a su gusto, a su medida. Herida, de hostias en la cara y en los días. A mediodía o a las 9 de la mañana, entre niños y señoras que añoran a sus maridos. Que se quedan conmigo cuando ya no hay contigo y sin mí. Mirando de reojo, buscando presa como una pantera de piel sintética y print de leopardo. Plástico en los zapatos y mirada plastificada como los condones, de usar y tirar a todo lo que se mueve. Y con movimiento sibilino silbas y te escucho, acudo y te la sacudo, dejando mancha, porque si yo me mancho las ganas, tú te jodes y me jodes. En un baño del garaje subterráneo, más cerca del infierno, ahí abajo entre tus rodillas y con las mías clavadas en el suelo. Consuelo, es lo que ya no queda cuando me das la pasta. Hasta por cinco euros, lo que cuesta un paquete, el que te toco mientras retiro la boca, con poca ropa. O vestida hasta la cintura, dura, así la tienes, frente a la blandura de mis tetas… que me estrujas, bruja, la que tienes en casa, la que me mira por encima del hombro y se arrodilla a besarte un culo usado y tu dices que es vado. Mentira, no te la tiras. Y vienes a mí a por la comida, que no te llevas al curro. Susurro, porque me lo gritas, te hago caso, es un trato, maltrato. Mal trato el que hacemos, yo me doy y tú me quitas, santa Rita, sin Santa y con guita. Medita, como lo he hecho yo hoy, cuando en una esquina me han confundido con una puta.