domingo, 29 de septiembre de 2013

INCONGRUENCIAS RETRO: LA CARTILLA


Hoy tenía que hacer una gestión en el banco, me acerco a esas oficinas feas, porque los bancos son más feos que unas bragas color visón. Iguales, uniformes, asépticas, antimorbo. Porque puedes tener un apretón sexual con tu chico en la playa, en los baños de un garito de moda, incluso en el ascensor de la oficina, ¿pero en un banco??. Un banco corta la líbido como la corta un tipo en calzoncillos y con calcetines. 
Bien, pues llego a una de las mesas, donde todos los que están detrás son el espejo del aburridismo y la tristura, solicito una gestión y con grisura visual y sonora
me dice: "¿trae usted la libreta??" 
digo: "¿disculpe??" 
me dice: "sí, la libreta"
digo: "¿se refiere a ese librito más pasado que regalar un cd, que sólo usan la gente de avanzada edad porque se piensan que por tener escritos los movimientos nadie les puede robar??"
me dice: exacto, el mismo. 
Alucino!!! y digo de nuevo: ¿que sin esa libreta que hace siglos que no veo, ni uso, ni quiero, no puedo hacer esta gestión???
me dice: de nuevo acierta, pero no se preocupe podemos actualizarla ahora… 



20 minutos!! después seguía frente a "señor gris" (en homenaje a Tarantino), que metía mini cuadernillos de Rubio dentro de una máquina que no paraba de imprimir. 
Y mientras, yo pensaba: Qué gasto de papel, qué gasto de energía, de electricidad, de tinta, de esfuerzo, y ¿dónde coño meto las 6 libretas que me han impreso con todos los movimientos desde hace 4 años??, ¿para qué coño sirve eso??. 
Es decir, hoy podemos comprar con solo un movimiento de dedo, cambiar la fisionomía de una persona poniendo tres filtros a la foto, hablar con una minicámara con tu prima de Chile, comprar y vender acciones desde cualquier punto del mundo con un click en tu móvil, pero si hasta el último iphone funciona con la huella digital!!!

¿Y no se puede cerrar una cuenta sin llevar al día la impresión de tus libretas-cartillas del banco??. En serio, ¿qué pretenden??, ¿recordarte cada una de las compras innecesarias que has hecho en tu vida??. Como una pseudoterapia de choque, que cada nnnnnnnn de la máquina impresora sea como un electroshock. nnnnnn zapatos de tacón del 37, tú usas un 36, pero eran tan monos… nnnnnnnnn casco de moto mod personalizado (tú no tienes moto, pero una vez te enrollaste con un motero una noche y pensabas que cuajaría y el casco no te podía faltar), nnnnnnnn bicicleta estática que has usado un día… 



Cada línea de la cartilla una tortura, como el bambú entre las uñas, una tortura impresa, como los documentos de notario. Un tortura anacrónica y absurda, propia y ajena porque… ¿os habéis encontrado alguna vez a uno de esos bichos raros que actualizan su cartilla???. 
Sí, ese tipo de personas que en el cole pasaban los apuntes a limpio o que planchan las bragas o meten en la punta de los zapatos un trozo de papel de periódico cuando se van de viaje. Pues siempre te los encuentras cuando llevas prisa, esos días que vas tarde a currar y llegas al metro y compras el bonometro, pero la tarjeta no te funciona y no llevas dinero en metálico porque anoche te viniste arriba e invitaste a medio bar a tomar copas. Sales corriendo al primer banco para sacar 50 pavos cagando leches y allí está… esa persona, esa que actualiza la puta cartilla, que se permite perder 30 minutos de su tiempo y se los hace perder al resto imprimiendo cada línea del cuadernillo. Que ni siente ni padece con cada línea de impresión, que lo único que está pensando después de hacer eso, es ver cómo avanza la obra del edificio que hay en la esquina o pensar a qué bar va hoy a tomarse un café de 1 euro para leer el Marca por la cara y apurar una horilla y media más con un vaso de agua.


 Y mientras esperas a que su puñetera actualización de libreta acabe… mandas un whatsapp a tu jefe para decirle que estas viviendo una escena amish en pleno Madrid y llegas tarde, aprovechas para hacer la compra de casa desde el móvil y se te acaba la batería y sigues, esta vez con tu tablet, te lees los periódicos e incluso hablas por skype con tu hermano que está en Perú… en ese momento y 45 minutos después… un tipo termina de pasar los putos apuntes a limpio, de imprimir y actualizar su cartilla… el mismo tipo que sigue usando el vidé de su casa, que cuando habla sigue diciendo "baladí", "otrora" o "sendas cosas" y lleva una carpetilla de plástico para llevar los billetes cuando viaja más allá de su pueblo!!!. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

LAS COSAS PASAN… THE ZINGS JAPEN


¿Sabéis esas veces que sin prepararlo todo sale bien???. Seguro que algún cenizo dice que no… pues no me lo creo, alguna vez pasa en la vida. Me refiero a eso que dicen de que el día que más chunga vas, con los vaqueros viejos y las zapas, vas y ligas. O ese día que no te apetece salir y de repente se lía parda, o cuando acabas de salir de una relación y has decidido darte a la vida promiscua y conoces a alguien y te casas en seis meses, o decides comprar un décimo y va y te toca. ¡¡Eso mola!! porque la vida sorprende y también para bien.

Bien, pues imaginad que os vais de viaje con una amiga que conociste hace 12 años y no has vuelto a ver, y no tienes confianza y resulta ser una de las personas con las que mejor te entiendes!!. Imaginad que te cruzas el charco en business con billete de turista (y no es una metáfora). Imaginad que no llevas GPS y os recorréis un país lejano, desconocido, y resulta que todo el mundo pierde el culo por indicarte por dónde ir y llegas como una reina a cada puerta de cada sitio. Imaginad que cada noche sales con las deportivas y una barra de labios roja (viva el Russian Red de Mac) sin la rayalojo, ni taconazo, nifaltaquehace y todo el mundo te quiere conocer. O que en cada garito al que entras hay musicote en directo, country, jazz, rock, funky y y te lo bailas todo como si fueses Leroy el de Fama. Imaginad que te lo juegas todo al negro ( y no me refiero a Leroy)… Y ganas!! (venga vale, eso no lo imaginéis porque siempre he preferido la suerte vital que la ludopática).

Imaginad que las hamburguesas son buenas y saben a carne de rumiante y no de gato. Q que te puedes poner cerdo desde primera hora de la mañana porque desayunar como Falete no sólo no está mal visto, sino que es normal. Imaginad que vais por la calle y sí, hay gente muy gorda, pero lo mejor es que tú a su lado pareces más delgada!!. Un país en el que el coche nunca se te cala, porque es automático, que puedes conducir con un solo pie y no tienes que aguantar los pitidos y comentarios de un menda que lleva comiéndote el culo toda la calle hasta el semáforo mascullando "mujer tenía que ser".
Un lugar en el que los moteles de carretera no sólo están limpios, sino que tienen camas tamaño "King size" donde cabe el mismísimo Gasol con su hermano y tres rusas rubias y no se rozan!!. Donde llevar sombrero de cowboy no recuerda a Coyote Dax, sino a Clint Eastwood. Donde todo el mundo pronuncia bien el inglés y no toman relaxing cafés in the Plaza Mayor ni romantic dinners in the Madrid de los Austrias. Donde una Mission no es un sitio con monjas, sino el barrio más molón de la ciudad. 



Donde la peña no sabe lo que es oler el bocata de chori del de la toalla de al lado en la playa, porque  las playas no se petan, porque son inmensas y la gente no se baña porque el agua está fría (¡¡¡que prueben en Asturias coño!!!). Donde la gente fuma más marihuana que tabaco. Donde cada día conoces buena gente que sonríe ( y no por la María), ¡¡sí!!, ¡¡¡incluso los camareros!!! te desean buen día y te atienden con gusto. Un país utópico donde la frase más escuchada es "have a nice day". Traduzco en lenguaje olímpico "HAFFFF A NAISSSS DÍA". Un mundo en el que las mechas californianas vienen de serie, no hay que tunearlas con un bote de L,oreal en el lavabo de casa. 



Sí, un lugar también con contradicciones, con libertades medidas y derechos sociales ajustados, con culto al trabajo y armas, con conservadurismos trasnochados camuflados…, pero ¿es eso peor?? que un país de corrupción obscena y diaria, de chapucismo y dinero negro en cada esquina, de recortes y muertosdehambre hambrientos de sobres de dinero que no sobran. De enchufismo y pandereta, de derechos sociales cada vez menos sostenibles… de caña y pincho puestos con mala baba…. en fin, ¿susto o muerte?? ¿cada uno tiene lo suyo no??. De momento, dejad de imaginar, porque os he contado mis vacaciones en California, las últimas líneas son mi vuelta a la realidad. La vida mola y las cosas pasan, en serio, sólo hay que darse cuenta, lo que viene siendo darse cuenting tarantino.

martes, 13 de agosto de 2013

HUELE A PIES... ASÍ QUE CIERRO POR VACACIONES!!!!

No es domingo... pero hay post...

Me despido antes de mis vacaciones revelándome contra algo que ha logrado sacarme de quicio por la incomprensión de lo absurdo. Una vez más... una nueva tendencia efímera que el mundo abraza como la nueva religión, con la misma pasión que Sánchez Dragó el sexo tántrico o Lauren Postigo amaba su tanga de leopardo o Arias Cañete un yogurth caducado...LAS FOTOS ABSURDAS DE PIES EN LA PLAYA!!!, rozando la arena o encima de un sillón o una hamaca… ¿quién ha puesto de moda esas fotos como símbolo del coolismo???. Recuerdo esas fotos, cientos que me he tenido que tragar, mientras tecleaba triste en mi ordenador y pensaba… ¿qué coño dice un pie que no diga una sonrisa, unos ojos, una cara por Dios??!!!.


Este post va para todos esos que han decidido que sus pies tienen mucho que comunicar al mundo, que un juanete o una uña mal pintada transmite más que una sonrisa, aquellos que han decidido hacer de sus pinrreles embajadores de las playas españolas o extranjeras, que son "la cara visible" o los pies, de una campaña para vender que están como Dios, que están de vacaciones, para aquellos que dan a conocer sus pies al mundo y les parece lo más IN del lugar… pues os os voy a decir una cosa ME TOCA UN PIE!!!. 


Cierro por vacaciones… hasta septiembre… y os aseguro que mis pies seguirán preservando la intimidad que se merecen, rozarán playas, arena e incluso, y si hay suerte, alguna pierna furtiva, pero seguirán más escondidos que los abdominales de Falete, porque se lo merecen, porque son dos pies coño!! y prefiero mandaros una sonrisa!!!!




domingo, 28 de julio de 2013

¿¿BARRIOS DE ACCIÓN O DE FICCIÓN??

Imaginen dos escenas:
La primera: la policía esposando a una prostituta, mientras dos niños juegan a la pelota en una plaza a dos pasos de la Gran Vía, donde un hombre sesentón se acerca a la terraza para venderte su poesía por una moneda, que nadie le da, y te muestra las arrugas mientras se despide regalando una sonrisa de decepción.


La segunda: dos niñas, rubias, vestidas de azul celeste corren riendo hacia un atractivo tipo canoso, su padre, que curiosamente lleva mocasines a juego con el vestido de sus hijas, avanzan sobre una calle perfectamente pavimentada, en tonos pastel, que contrastan con el capó negro de un Land Rover aparcado, donde se reflejan las nubes que dejan paso a un sol que dora la piel de la familia formando una estampa perfecta.



¿Con cuál se quedan??? Barrios de acción o de ficción. Barrios de cabellera rubia dorada o de putas y lluvia dorada. Cuando caminas por los Pozuelos, Boadillas y Villanuevas, porque allí todo es nuevo, descubres que la ficción es facilona, sin estampas que manchen la retina y el vestido nuevo de domingo. Ves una vida que viste holgada de beige y con fular a juego, una vida de mechas y aire acondicionado. Con avenidas idénticas de cartón piedra, con franquicias clonadas, como Dolly…. porque también hay ovejas, de las que piden Mac menú y no comen hierba. Esa se la fuman en el centro y ellos se quedan con sus Macs nuevos, alimentándose de la manzana, que más que prohibida es prohibitiva. Siempre me han gustado más los tiros y las hostias en una peli, que las sonrisas con un diente que brilla. Soy de Chuck Norris y no de Disney, porque los ratones no hablan, corren, se esconden entre la mierda, asustan. Como asusta la vida a veces y otras te abraza y reconcilia.




Me gustan los barrios pisados, donde la vida se viste apretada y sale a la calle a lucir palmito, 

a provocar con la crudeza de la hambruna, 
con el asco de la suciedad matutina dominical, 
con la fuerza de un hombre sujetando una muñeca inocente.



No me gusta la vida de videojuego, de consola y con consuelo, prefiero sin techo y pisando el suelo… sucio… desgastado, no de azulejo nuevo. 
Una vida con mirada desafiante, que reta a la felicidad glaseada e irreal de lo prefabricado, 

del ladrillo rojo con piscina a conjunto, del extrarradio.
Porque por esos lares la vida no pasea, 
no mueve las caderas, sólo huye, 
se esconde tras una valla de arizónica y un jardín recortado, como las barbas.
En mi barrio, las barbas crecen, 
como le crecen pelos a la vida, que no se depila, 
que no se abochorna… 
y se gusta tanto, que a veces… 
se sienta en un banco a verse pasar. 

domingo, 7 de julio de 2013

MADRID DESDE EL AIRE... TERRAZAS...

Ayer estuve en Madrid, pero en otro Madrid, ese que sólo se ve desde el cielo. Las terrazas de Madrid. Como quien se sube a una noria para pasar la tarde… y comprueba que es más que una diversión, que un pasatiempo, una nueva cara de la ciudad se abre a tus ojos. Como una fiesta clandestina, sólo para privilegiados, los que tienen el santo y seña, y los santos aquí arriba están más cerca. 


Desde arriba la felicidad campa a sus anchas. No tocas el barro, las putas de la calle Luna, de Estrella vuelan. Ellas intentan estar más cerca del cielo pisando con sus tacones los astros, pero hasta que no te subes a un balcón, a una azotea, no te olvidas de su propia miseria. 
La grisura del asfalto se vuelve multicolor cuando alcanza el cielo. Terrazas azules, amarillas, llenas de flores, de sillas de madera… Abajo, los bancos son de piedra y las flores… desfloradas hace ya tiempo, se marchitan en Desengaño a veces, por el verano y a veces, por el veneno…
No hay ruidos, desaparecen, son devorados por las ventanas y las paredes del primero, del segundo, del tercero y cuando llegan al quinto, han cambiado su nombre como un refugiado, se llaman de otra forma, ahora son Don y Doña silencio.
La cerveza sabe más rica arriba, porque la tomas por encima del hombro, porque la saboreas altiva. 




Te mides con los gigantes, la Torre de Madrid, el enchufe de Colón, la Torre Picasso, las Kio, achicas un ojo y las rozas con tu dedo, pequeñas, a tu altura por fin, aunque no hayas pisado esas torres ni en sueños. Mientras los ejecutivos las desgastan, tú por fin, las ves a tu lado, te mides con ellas, con ellos…

Arriba estás escondido, nadie te ve, pero tú lo ves todo, a todos… creas tu "Ventana Indiscreta", observas…, la rutina de una familia frente al reality de su vida, una pareja que se mete mano en el sillón, comiendo a bocados palomitas furtivas, porque las que mejor saben son las que se escurren entre la entrepierna y entre bocado y bocado... Las piernas morenas de la vecina de al lado, tumbada, retando al sol a ver quién aguanta más, pero sin mirarle a los ojos, un juego cobarde que como siempre, acaba untando crema… así las cosas pasan más fácil, sin estreses, sin dolor, sin pena…

Tiras cosas desde arriba y cuando llegan al otro mundo, al subsuelo… se rompen, como la realidad y las promesas. La vida mola más desde arriba señores, a no ser que te quedes ciega… ya saben, gafas de sol, una buena crema, compañía y si todavía cabe… invítenla a ella, la felicidad… que es de altas miras, de acueductos de norias y nubes, y ferias, acampa solo en las terrazas cuando no la llamas, ella trepa hasta tu azotea.

domingo, 23 de junio de 2013

MI CUADRO DEL DÍA: ODA A LOS VIEJOS

En este mundo en el que el vintage se lleva tanto… extraña que no se lleven los viejos… este post y mi lanza a favor de las arrugas, la experiencia, el bagaje vital, las canas, la voz mesurada con pausas de sabiduría, las dentaduras postizas y no las fundas blanco nuclear antinaturales que se pone la peña y las tena Lady si me apuras.

El otro día estaba en una bar, en pleno Malasaña, de esos bares que consiguen un hermanamiento y una comunión generacional a base de precios baratos, pinchos contundentes y cañas rápidas acompañadas siempre de papa frita.  De esos que logran conciliar las rancias pensiones de los abuelos y las escaseces propias de los teenagers, extremos y víctimas de los recortes a partes iguales. Viejos y jóvenes codo con codo, o hincando el codo más bien, en un mismo espacio y movidos por los mismos objetivos, llenar la barriga sin vaciar el bolsillo, malabarismo vital hoy día.

Y allí estaba, en medio del olor a fritanga que difuminaba las comandas de los camareros… la escena más tierna que he visto en mucho tiempo (y olvidaros de fotos de mascotas, de perritos pequeños, o bebés soñando plácidamente) esto era tierno de verdad. Cuatro abuelicas tomando "el vermut". Bebiendo un botellín en el que dejaban marcado el carmín rojo de los domingos, limpiando el plato al instante y exigiendo pincho por cabeza como los estudiantes, porque como ellos, no renuncian a su oasis dominical por falta de pasta. 

Eran cuatro abuelas vestidas de domingo, que habían paseado su traje de colores chillones por los bancos de la iglesia más cercana en misa de doce. Abuelas sin perlas ni chaquetas corte Chanel. De las que cuentan historias y céntimos durante toda su vida… o lo que es peor, se los han contado a ellas. Viudas alegres que por fin van al bar solas como lo hacían sus maridos, que han conquistado trocitos de libertad cambiando el bitter por una cerveza sin aguantar la mirada de un marido Torquemada. Cambiando su luto por una alegría, por una mañana “un poco piripi” como se susurran al oído después de la segunda cerveza. Mientras a su lado con cara de nietos… unos jóvenes comentan también su “pedo” del sábado mientras repliegan el plato de paella empapando la resaca en cada cucharada.

Dos estampas tan diferentes, tan lejos y tan cerca. Es cierto eso de que según nos hacemos mayores volvemos a ser niños, lo ves en sus miradas. Las mismas retinas, cubiertas unas, por gafas de pasta rancia y otras por las de sol que camuflan las ojeras trasnochadas.





Me da pereza la juventud, así lo digo, sobre todo cuando miro a las cuatro y veo la vida casi interminable que han cargado a sus espaldas, hoy ya corvadas y chepudas, porque entonces el peso de la vida era más grande que la ligera mochila con que viajan hoy los Erasmus. Observo los surcos de las manos, con uñas pintadas de rojo y dedos chupados para no desperdiciar ni una miga de la patata. Me gusta más estar piripi que pedo y ser carroza que demodé. Me gusta que me cuenten historias, que cuentos ya me sé unos cuantos..., quizá me esté haciendo mayor. Benditos bares y benditos viejos… hasta Coca Cola tiene más de 100 años… por algo será.

domingo, 2 de junio de 2013

MI CUADRO DEL DÍA: LOS DOMINGOS

Los domingos, esos días en los que el tiempo
pasa lento,
como los cerebros fustigados por la resaca.
Día de fiesta, en los que se mezcla el amargor revenido
de los gyn tonics no digeridos, 
con el dulzor que proporciona no ver la cara al jefe.
Domingos,
de pollos en Mingo
con la suegra, los sobrinos, el marido y la prima…
sólo falta la cabra en la silla.


Domingo de disfraces,
de punta en blanco
o de chándal blanco y zapatos de chúpame la punta.
Los chandaleros con su arma,
la barra de pan bajo el brazo,
unta que te unta…
Los modernos con sus vaqueros desgastados,
pegándose por una terraza al sol, para justificar sus gafas oscuras
que camuflan los vestigios de una gran noche pasada,
pasada también de ron.

A las doce, a esa hora, pillan birra y El País en la solapa,

a la misma hora que otros, con cuelloalacaja
y niños beidge a conjunto
salen de misa
de punta en blanco
y punto.
De misa… y repicando… unas papas,
acompañan la cerveza los modernos,
Entonces se cruzan, 
como un duelo de vaqueros en el oeste,
(Las viejas, desde el balcón, silban el soniquete de película western)
mientras ellos, cada uno con su arma,
Unos el ABC, otros El País, se retan,
cada vaquero con su munición,
cargada de mentiras
que disparan en la jeta.


Metralleta de letras…
que leen los que no saben qué es un domingo
porque lo pasan al sol,
como los lunes, los martes, los jueves…
seis millones,
me pones,
y luego me lo quitas,
Santa Rita, Rita, Rita,
adiós a la guita.

Domingo de bingo,

con cartones, pero sobre la acera,
para dormir caliente, con el frío de fuera.
Como los perros,
los que pasean los domingueros,
o los perros a ellos,
atados con longaniza,
eso más bien en Suiza.
Aquí, aquí somos más de pulgas
o de domingo,
o de misa con su murga,
o de domingo de cine, 
con una película muy trend... 
lo que no sabemos 
es cuál será el The End. 

(Para los no COOL os traduzco estas últimas líneas)


o de cine dominical, 

lo que no sabemos de la peli... 
es el Final.